17 ago 2010

Principio Nº 10: Principio de la Solidaridad

Cuando tratas a los demás como quieres que te traten, te liberas.
Este Principio es de grandes consecuencias porque lleva a una apertura, a una comunicación positiva con los otros seres humanos.
Sabemos que el encerramiento en uno mismo, genera problemas mas o menos graves. El llamado "egoísmo" puede reducirse precisamente a un problema de encerramiento y falta de comunicación. El Principio otorga importancia al hecho de ir positivamente hacia los otros y complementa al Principio anterior que recomienda: "No perjudiques a otros", pero la diferencia entre ambos, es grande.
La enseñanza sobre la acción solidaria es una de las mas antiguas de la humanidad. Veamos el siguiente caso.
Un discípulo preguntó a Confucio: "¿Cuál es el hombre bueno?"
El maestro respondió: "Puedes llamar hombre bueno al que ves por sus acciones buenas. Si un gobernante se desvive por su pueblo y sólo hace por él, puedes llamarlo bueno. Pero más que bueno es santo aquel que se fortalece primero en el conocimiento y luego lo da a otros. Aquel que hace con otros aquello que quisiera que hicieran con el. Por ello, sin ser gobernante cualquier súbdito puede ser santo en su medida y esto no depende de su rango ni de sus posesiones".
fuente: http://pazfuerzayalegria.net
jcl

1 ago 2010

Principio Nº 11


No importa en que bando te hayan puesto los acontecimientos; lo que importa es que comprendas que tú no has elegido ningún bando.


Aquí no se explica que haya que abandonar todo bando. Aquí se sugiere considerar la posición en que uno se encuentra, como resultado de factores ajenos a la propia elección; factores educacionales, de ambiente, etc. Tal actitud hace retroceder el fanatismo, al tiempo que permite comprender los bandos y las posiciones que asumen otras personas. Evidentemente, esta forma de considerar el problema de los bandos contribuye a la libertad de la mente y tiende un puente fraterno, hacia las demás personas aún cuanto estas no coincidan con mis ideas, o aparentemente se opongan a mis ideas.

Este Principio, al tiempo que reconoce la falta de libertad en las situaciones que uno no ha construido, afirma la libertad de negar las oposiciones si son parte de las mismas situaciones. En otras palabras: yo no he decidido ser alto o bajo, gordo o delgado y si esa condición esta acompañada de oposiciones a otros que tampoco eligieron su bando, tengo libertad para negar esa oposición. Yo no invente a los altos, a los bajos, a los gordos o a los delgados, por tanto niego toda oposición responsable.

Fuente: http://pazfuerzayalegria.net
JCL